La industria del deporte podría dar la impresión de no haber experimentado grandes cambios en los últimos años. Pero ¿y si la transformación digital en los deportes se estuviera cociendo por dentro? El Internet de las Cosas llega al deporte.

El sector deportivo es una de las grandes industrias beneficiadas por la aparición de las tecnologías de IoT (Internet de las Cosas), resultando de gran ayuda para entidades deportivas, entrenadores, jugadores y aficionados. 

Desde plantear las mejores estrategias de juego, prevenir lesiones o personalizar la experiencia final de los fans, la aplicación del Internet de las Cosas está revolucionando el sector.

Analizamos la aplicación de las tecnologías de IoT al sector deportivo, un campo (nunca mejor dicho) cuyos avances hacia un futuro digital no te dejarán indiferente.

INTERNET DE LAS COSAS EN EL DEPORTE: UN MUNDO DE POSIBILIDADES

¿Qué representa para ti tu deporte favorito? Seguramente puedas describirlo en unas pocas palabras a través de términos como potencia, fuerza y resistencia para referirte al acto deportivo en sí mismo. O también empleando términos como pasión, sentimiento o entusiasmo, desde el lado de la experiencia de vivir el deporte desde las gradas (o desde el salón de tu casa).

Y pese a que estos adjetivos irán siempre asociados a las competiciones deportivas, las nuevas tecnologías de Internet de las Cosas y del Big Data los están convirtiendo en algo mucho más sofisticado.

En la actualidad, las anteriores cualidades de los deportes han visto en las nuevas tecnologías el medio perfecto para alcanzar nuevos niveles de precisión. Y lo han hecho de muy diversas maneras.

INTERNET DE LAS COSAS EN EL DESARROLLO DE LOS JUGADORES

Los entrenadores están siendo capaces de exprimir al máximo cada entrenamiento, gestionar mejor a sus jugadores y plantear estrategias ganadoras en cada encuentro deportivo.

Como siempre al hablar del Internet de las Cosas, la clave está en el uso inteligente de los datos. Combinando multitud de fuentes de información junto con sistemas de analítica avanzada, los entrenadores pueden utilizar grandes cantidades de datos para el beneficio de sus equipos. 

Pero ¿de qué tipo de datos hablamos y qué ventajas pueden ofrecer para mejorar el rendimiento de los deportistas? Por ejemplo, de los datos recogidos en tiempo real por sensores instalados en la equipación de los jugadores, a través de dispositivos GPS e incluso de grabaciones de video, que pueden resultar de gran ayuda para:

  • Establecer los plazos de recuperación más adecuados para los jugadores después de cada partido, o de cada lesión.
  • Entender y calibrar el esfuerzo que han realizado los jugadores en cada encuentro.
  • Ser capaces de predecir y prevenir posibles lesiones en los jugadores.
  • Identificar patrones en el rendimiento que permitan adaptar el entrenamiento de manera individual.

En resumen, los dispositivos de Internet de las Cosas aplicados al deporte permiten identificar fortalezas y debilidades en los deportistas, de forma que sus respectivos entrenadores pueden crear programas específicamente adaptados a aquellos.

INTERNET DE LAS COSAS EN LA SEGURIDAD EN EL JUEGO

¿Volverán los deportistas a utilizar la expresión de escuchar al cuerpo? Si bien durante la larga existencia del deporte han sido los propios atletas los responsables de conocer dónde llegaban sus límites, con la llegada del Internet de las Cosas esto podría convertirse en algo del pasado.

El Internet de las Cosas está cambiando la forma en la que los doctores y fisioterapeutas abordan las lesiones de los jugadores y sus periodos de recuperación.

Dispositivos utilizados en el deporte:

  • El de los cascos protectores equipados con sensores que miden los impactos recibidos (para los deportes de contacto).
  • Los protectores bucales con sensores para, igual que en el caso anterior, medir los impactos recibidos y sus posibles consecuencias para la salud del deportista.
  • O el calzado deportivo capaz de medir la velocidad del jugador, los impactos contra el suelo, sus cambios de ritmo, etc.

Información que podemos obtener a través de estas tecnologías:

  • Saber cuando debe descansar un determinado jugador o cuando limitar la intensidad en sus sesiones de entrenamiento.
  • Identificar desequilibrios musculares que puedan desembocar en futuras lesiones.
  • Llevar un seguimiento de la evolución de cada jugador desde el comienzo mismo de su carrera deportiva.

INTERNET DE LAS COSAS PARA LOS AFICIONADOS

En tercer lugar, no podemos dejar de destacar el papel del Internet de las Cosas de cara a mejorar la experiencia de los fans al disfrutar de sus deportes favoritos: han nacido los estadios inteligentes o Smart Stadiums con el objetivo de llevar al máximo la experiencia de la competición deportiva.

Esto sirve, por ejemplo, para obtener estadísticas en tiempo real, la integración con los perfiles de los espectadores en Redes Sociales (para la publicación rápida de contenidos) o incluso la creación de puntos para selfies rápidos.

Otros aspectos son:

  • Gestión de tráfico de aficionados: para ayudar a los espectadores a entrar y salir del estadio, a encontrar las plazas de aparcamiento disponibles y a moverse por el estado a través de cámaras, sensores y aplicaciones interconectadas.
  • Eficiencia energética: optimizando el consumo energético en función de las condiciones específicas de cada evento deportivo, como la iluminación natural o los niveles de ocupación. Dicho de otra forma, la tecnología ecológica al servicio de los estadios deportivos.
  • Seguridad general: monitorizando patrones de comportamiento inadecuados entre la multitud de espectadores, incluyendo el reconocimiento facial para identificar personas que puedan suponer un riesgo para el resto de espectadores.

El deporte está cambiando gracias a las tecnologías del Internet de las Cosas. ¿Cuál será el próximo gran salto en la experiencia de vivir la competición deportiva? Sea el que sea, todo parece indicar que nos dejará una vez más boquiabiertos.